Recomendaciones finales sobre open access y repositorios de auto-archivo.El acceso en abierto a las publicaciones:
Las recomendaciones sobre cómo favorecer el acceso abierto, dirigidas a los autores serían:
En general, que sean partícipes del cambio que este nuevo paradigma puede suponer para el avance científico universal, como lo han demostrado proyectos como el GenBank o el Protein Data Bank, que recopilan secuencias de DNA y herramientas para el estudio de biomacromoléculas, respectivamente.
Las bibliotecas y los profesionales de la documentación son parte importante en este proceso de cambio, ya que son mediadores en los medios de recuperación de la información y acceso a las fuentes primarias de los resultados científicos, crear un ambiente en favor del open access ( Turtle & Courtois, 2007) y utilizar sus herramientas puede ser relevante para el cambio de actitud para los investigadores (create change).
También son generadores de servicios y recursos basados en contenidos propios de la institución a la que pertenecen, como los depositados en los repositorios (Melero, 2007). Estos servicios, que pueden ser de diferente naturaleza (elaboración de estadísticas, rankings, curriculums, análisis de citas, creación de redes sociales, etc..) pueden ser objeto de atracción para que la participación de los autores sea más eficaz, como lo han puesto de manifiesto experiencias pioneras y originales, tales como las del consorcio SURF holandés con la puesta en marcha de Cream of Science (ranking de investigadores consolidados, con una media del 60 % de sus artículos en abierto) o Promise of Science (depósito de tesis en forma digital para jóvenes investigadores) o el HBO Knowledge Bank (repositorio de artículos, tesis, presentaciones, informes de las 7 universidades de ciencias aplicadas de Holanda).
En cuanto a las instituciones públicas, lo más recomendable es: