Varias tecnologías
aplicadas al Web han expandido recientemente las posibilidades
y capacidades de los metadatos, aumentando su riqueza en la
descripción y facilitando el acceso al documento entendido
como objeto de información. Estas herramientas suministran
una mayor semántica y estructuración de los
documentos, permitiendo más opciones de trabajo con
los objetos de información
digital (datos) y los metadatos. Estas tecnologías
son los metalenguajes SGML (Standard Generalized Markup
Language) y XML (eXtensible
Markup Language).
Si bien es cierto que SGML no se puede considerar como algo
reciente --con sus orígenes en la década de
los setenta, en 1986 se convirtió en norma ISO 8879--,
su utilización como sistema "incubador" de
metadatos sí resulta novedoso. SGML es un metalenguaje
que permite la creación de diferentes lenguajes de
etiquetado a partir de una DTD (Document Type Definition).
Las DTDs pueden convertirse en estándares para diferentes
comunidades de usuarios. Esto es lo que ha sucedido con sistemas
como TEI (Text Encoding
Initiative) para las humanidades y arte o EAD
(Encoded Archival Description) para archivos. En
el fondo ambos sistemas, de manera más o menos directa,
se pueden considerar conjuntos de metadatos.
Algo parecido está sucediendo con XML. Este metalenguaje
es una versión abreviada de SGML. Su objetivo se centra
en la posibilidad de intercambiar documentos estructurados
(referenciales o a texto completo) a través de la Web.
En realidad, lo que XML añade a HTML es la estructuración
del documento sin detenerse sólo en la presentación.
Con XML es posible establecer una estructura arbórea
con todos los elementos que constituyen un documento para
discriminar, rápidamente, los aspectos genéricos
de los específicos. Este sistema de representación
se ha revelado como vital para la generación automática
de metadatos en diversos sistemas compatibles, como, por ejemplo,
RDF (Resource Descritpion
Framework).
|