Tal es la integración
que existe entre los lenguajes de etiquetado comentados en
el punto anterior con los sistemas
de metadatos que los últimos modelos han sido elaborados
aplicando su misma filosofía de trabajo:
- Al basarse en DTDs, la creación, modificación
y gestión de metadatos es muy sencilla (especialmente
si la comparamos con la lenta evolución que sufren
sistemas más complejos como MARC).
- Como están integrados con lenguajes que permiten
el tratamiento de cadenas de caracteres, es fácil
automatizar procesos (incluida la introducción automática
de metadatos en documentos).
- Aportan más posibilidades de trabajo. En la actualidad
los metadatos pueden estar incluidos dentro del propio objeto
(por ejemplo, dentro de la etiqueta
<meta> en la cabecera del código HTML),
en un documento aparte (e incluyendo una llamada tipo LINK
del objeto a los metadatos y viceversa) o almacenados en
repositorios con enlaces al objeto, e incluso en una base
de metadatos externa.
- Permiten, a través de una DTD-puente, el intercambio
de información entre bases de datos que se hayan
creado utilizando diferentes formatos.
A la par que estas tecnologías, se están desarrollando
diferentes modelos de trabajo que permiten una organización
más eficaz de las colecciones así como mayor
efectividad en la recuperación de la información,
bien usando estándares ampliamente reconocidos y valorados
por los profesionales de la información (como puede
ser la norma Z39.50),
bien empleando nuevos protocolos para la extracción
normalizada de metadatos (como OAI-PMH),
junto a los propios sistemas de metadatos, especialmente el
Dublin Core.
Ejercicio práctico:
Visualice el código fuente de este documento y determine
cuál es la forma de almacenamiento de metadatos en
él. Al final de la unidad de autoformación podrá
determinar también qué vocabulario de metadatos
se utiliza y cuál es su sintaxis de codificación
(vaya pensando en ello).
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