Seminario Taller Activa 2005
Perfiles profesionales y yacimientos de empleo para documentalistas:
fundaciones y empresas de capital-riesgo
15 de junio de 2005
Con este seminario se pretendía iniciar una serie de presentaciones de experiencias prácticas de perfiles profesionales específicos para documentalistas. A través de ello se espera ofrecer una orientación sobre las necesidades formativas y las características del trabajo en sectores concretos.
En primer lugar intervino Alejandra Folgado,
documentalista de la empresa Atlas Capital,
quien abordó la función del documentalista en la
banca de inversión. Este tipo de empresas se especializan
en el asesoramiento a los inversores de las sociedades
de capital riesgo. El Departamento de Documentación,
formado por dos personas, tiene una misión de apoyo
a los demás departamentos, de forma que colabora con
todos los equipos de trabajo de la empresa dentro
de un sistema de gestión del conocimiento. Entre sus
tareas destaca la adquisición de fuentes de información,
la alimentación de bases de datos internas y externas
y la prestación de servicios personalizados de DSI
para sus usuarios.
El perfil ideal del documentalista en este
sector es un licenciado en Documentación con alto
nivel de inglés y ofimática, y con formación complementaria
en finanzas y gestión de centros de documentación
de empresa. Se valora especialmente aportar determinadas
actitudes (interés por el trabajo y por adquirir nuevos
conocimientos, disponibilidad, integración en la compañía)
y aptitudes (ser trabajador, saber escuchar, perseverancia,
organización, memoria, capacidad de relación, creatividad
e iniciativa). El trabajo es muy exigente y hay que
esforzarse en responder siempre a todas las demandas
que se reciben, para que el Departamento sea apreciado
dentro de la empresa como una unidad que genera valor,
nunca como un centro de costes.
A continuación intervino Mª Paz Lombo, del
Centro de Documentación de la Fundación de Ayuda
contra la Drogadicción. Su exposición sobre el
trabajo de los documentalistas en fundaciones e instituciones
sin ánimo de lucro se centró en la necesidad de
sustituir la falta de medios con la imaginación y
el entusiasmo, como estrategia de supervivencia. La
FAD se creó en 1986 con el principal objetivo de actuar
en prevención contra las drogadicciones, pero a partir
del 2000 se redujo notablemente su presupuesto y para
mantenerse ha tenido que realizar un concierto con
la Agencia Antidroga de la Comunidad de Madrid. En
su centro de documentación trabajan 4 documentalistas,
2 auxiliares y 1 ordenanza. El trabajo fundamental
es la atención al público, el mantenimiento de bases
de datos documentales específicas y la elaboración
de un boletín quincenal. La aparición de Internet
ha influido sobre el perfil del documentalista, ya
no son tan importante las fuentes en inglés, que lo
usuarios consultan por su cuenta, sino que la demanda
principal que se recibe en el centro es la literatura
científica en español, más difícil de obtener en la
web.
Como material de utilidad para los asistentes
se entregó una relación de empresas de capital-riesgo,
realizada por Myriam Martínez San Emeterio,
y una relación de centros de documentación en fundaciones,
elaborada por Álvaro García Guigó.
Luis Rodríguez Yunta
Secretario de SEDIC
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