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nº 46

2006

Con Firma
Jorge Serrano Cobos
Bibliotecas para todos: conocer al usuario para mejorar su accesibilidad y usabilidad



Nombres Propios
Traslados
Nuevos socios



Personajes
Entrevista: Dra. Robin Peek
Profesora de la Escuela de Biblioteconomía, Simmons College, Boston, USA



Colaboraciones
Rogelio Blanco Martínez
La sociedad líquida



SEDIC Abierto
I Premio Nacional SEDIC a la Calidad e Innovación
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VIII Jornadas de Gestión de la Información: Nuevas interfaces centradas en el usuario: tendencias en la organización de contenidos, documentos y bibliotecas
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Taller de urbanidad y buenas maneras en los blogs
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I Jornada sobre Revistas Científicas Electrónicas Españolas en Acceso Abierto
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Jornada profesional
Bibliotecas y Educación: una relación a debate



SEDIC Joven
Jóvenes profesionales


Centros en Marcha
Biblioteca y centro de documentación de ARTIUM. Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo


Créditos


ISSN: 1137-0904

sedic@sedic.es





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Jovenes Profesionales


Elisa Prieto Castro
Biblioteca y Centro de Documentación
de Elzaburu

Nació en un pueblo de Salamanca en 1972. Diplomada en biblioteconomía por la Universidad de Salamanca, realizó su último curso en la University of Northumbria de Newcastle con una beca Erasmus. Tras unos años como becaria del Consejo Económico y Social retomó sus estudios para realizar la Licenciatura en Documentación en la Universidad Carlos III de Madrid. Cuando estaba a punto de hacer las maletas para irse a Bruselas como becaria del Parlamento Europeo recibió una oferta laboral de la firma de abogados Elzaburu, donde ejerce desde entonces como bibliotecaria y documentalista.


· Como profesional que ya tiene una experiencia laboral ¿cómo valoras hoy la formación que recibiste en la universidad? ¿qué te ha sido más útil y, al contrario, qué carencias has tenido que solventar?


>

Creo que la universidad, a pesar de todas las deficiencias y carencias que se le pueden imputar, tiene un papel fundamental en la formación personal y profesional de las personas, o al menos, lo tuvo en mi caso.

Sin entrar en el debate sobre la amplitud de los planes de estudios, lo que más valoro de mis años en las aulas es la adaptación que tuve que hacer de mi sistema de trabajo y estudio (muy diferente al que conocía de la escuela básica) y el descubrimiento de todo un mundo para mí desconocido: internet, la informática y la biblioteconomía en sí.

Claramente la universidad no puede abarcar todo ni formarte para todas las vicisitudes laborales que vas a encontrar pero sí valoro muy positivamente que fomente el espíritu crítico y la capacidad de investigar, exponer, convencer e innovar. Es un reto difícil pero considero que es el único camino viable.

Fui afortunada al disfrutar de una beca Erasmus en el Reino Unido porque allí el sistema se decanta claramente hacia esta vía: adiós al aprendizaje de memoria y sí a la investigación; creo que pasé más tiempo en la biblioteca en ese año que en toda la diplomatura junta!!

Lo que más he echado en falta de mi formación universitaria ha sido la formación lingüística y el desarrollo de aptitudes directivas y comunicativas. La primera de ellas he podido desarrollarla a través de escuelas de idiomas y academias pero la segunda es más difícil de encontrar a no ser que se acuda a la rama empresarial.

Curiosamente he visto que SEDIC va a celebrar en breve un curso dedicado a las aptitudes directivas para bibliotecarios. Esto me muestra que existe una escasez generalizada de formación en estas aptitudes y que la asociación ha sido sensible a esta necesidad de sus asociados.



· ¿Qué aspectos formativos piensas que es necesario completar por cuenta propia cuando ya se ha obtenido el título universitario?


>

Creo que la formación continua en fundamental en nuestro trabajo y que un bibliotecario debería estar siempre dispuesto a aprender cosas nuevas, más aún en una sociedad cambiante como la actual, donde los avances se suceden sin pausa. Por lo tanto, el "estar a la última" se impone en nuestro campo.

Aparte de las cuestiones que antes he mencionado (idiomas y aptitudes de comunicación-dirección) sin duda alguna es necesario formarse también en el área temática que tenga el centro donde se trabaje. En mi caso, trabajo con cuestiones de propiedad industrial e intelectual (patentes, marcas, derechos de autor...) por lo que he procurado formarme en estas áreas gracias a cursos a distancia y a conferencias. Cuanto más sepas sobre la temática de tu trabajo tanto más entretenido será y mayor podrá ser tu aportación al centro.

Otro campo del que no podemos desligarnos es la formación continua en nuevas tecnologías. Los cambios producidos desde que terminé mis estudios universitarios hasta nuestros días han sido tan impresionantes que, echando una mirada hacia atrás, parece que estamos hablando de un trabajo totalmente diferente. Recuerdo las palabras de una abogada de mi despacho que me preguntaba un día "¿pero cómo podían sobrevivir las bibliotecas antes de internet?".



· ¿Cómo ha sido tu experiencia en la búsqueda de empleo?


>

Realmente creo que mi caso debe ser bastante atípico en nuestra profesión ya que recibí una oferta de empleo sin haberlo solicitado!!. Cuando terminé la carrera me planteé el rumbo que quería seguir y deseché por el momento la opción de preparar oposiciones para las bibliotecas públicas. Estaba mucho más interesada en el trabajo en una organización internacional, por lo que empecé a buscar estudios de postgrado de derecho internacional y comunitario y me informé sobre las posibilidades existentes dentro de la Unión Europea.

Mientras tanto, también recopilé información sobre las distintas vías de obtención de empleo en las empresas: prensa, bolsas de trabajo..... Lo curioso es que el ofrecimiento de un empleo me llegó desde el lugar más inesperado: la bolsa de trabajo de la Universidad Carlos III; que siempre había pensado que era sólo para becas!!. Después de unas entrevistas y unas pequeñas pruebas me contrataron y hasta ahora....

Por eso creo que la mejor enseñanza que se puede extraer de mi búsqueda de empleo es que no hay que desechar ninguna vía; las oportunidades te pueden llegar desde cualquier frente.



· ¿Crees que es necesaria una preparación diferente para la empresa privada que para la pública?


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No creo que sea necesaria una preparación diferente pero sí es preciso cambiar algunas concepciones que todo bibliotecario tenemos grabado a fuego en nuestra psique (la democratización del saber, la culturización......)

En una organización privada hay que tener sobre todo en cuenta cuáles son los objetivos de la entidad y cuál es el papel que juega la biblioteca en ese "plan empresarial". Por lo tanto, la biblioteca-centro de documentación tendrá que demostrar su valía constantemente y deberá aumentar su visibilidad lo más posible. Para bien o para mal, la empresa muestra las tendencias de la sociedad actual en la cual no sólo hay que "ser bueno sino también parecerlo".

La información en las organizaciones es un componente estratégico de primer orden, lo que trae consigo dos consecuencias: el acceso a la información será a veces restringido y los flujos de conocimiento e información se crearán, desarrollarán y consolidarán de forma independiente de los canales tradicionales. Por lo tanto, conocer los flujos de comunicación en tu lugar de trabajo y la cultura organizacional serán elementos claves.



· Por tu experiencia en el ámbito de la documentación jurídica, ¿cuál crees que puede ser la principal aportación o valor que aportan los documentalistas en los centros de trabajo? ¿Piensas que está suficientemente reconocida su función en los despachos de abogados?


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En el campo de las bibliotecas jurídicas en despachos de abogados existe paradójicamente una larga tradición bibliotecaria pero una escasa presencia de bibliotecarios. Esto es así porque se ha primado el conocimiento de la materia frente al conocimiento de la gestión documental. De ahí que, incluso en nuestros días, la mayor parte de los responsables de centros de documentación de bufetes sean licenciados en derecho. Tardé bastante tiempo en darme cuenta de que para conocer a otros bibliotecarios en mi campo tenía que acudir a eventos de tipo jurídico y no de tipo bibliotecario.

En la actualidad, con la llegada del concepto de gestión del conocimiento, la función del bibliotecario de despachos se ha visto muy promocionada y su visibilidad en la empresa es bastante mayor. Su trabajo no se desarrolla ya de un modo solitario sino que necesita trabajar a menudo con el departamento de informática, apoyar al departamento de marketing (en caso de existir), gestionar la información interna y externa a través de la intranet y/o página web y, principalmente, ayudar al trabajo de los abogados. En algunas ocasiones (no es tanto mi caso), el documentalista factura directamente a los clientes por sus gestiones. Con ello, existe una percepción clara de la aportación de su trabajo a la empresa.

Quizás por la búsqueda de una denominación que englobara mejor todas estas atribuciones y confiriera un aire de modernidad, han surgido todo tipo de títulos en los últimos años. Como ejemplo, remito a un artículo recientemente publicado en el diario Expansión (17.11.2006) (v. comentario en Iwetel ese mismo día) donde responsables de diversos centros hablan sobre su función de gestión de la información. Allí se muestra el amplio abanico terminológico: documentalista, gestor de la información, library and know-how manager, head of LIS, library and information services manager....

No querría, sin embargo, dar la impresión de que los documentalistas en este sector lo tienen todo conseguido. Este panorama que acabo de describir se da fundamentalmente en centros de una cierta envergadura y en firmas de origen extranjero, por ejemplo, las anglosajonas. En los demás, es bastante frecuente que el trabajo de gestión de la información sea equiparado a una labor administrativa.

Personalmente creo que los bibliotecarios y documentalistas en este ámbito necesitan desarrollar más la cooperación y la puesta en común de experiencias creando foros profesionales o grupos de trabajo, hecho tan frecuente en el ámbito público pero tan inusual en el privado. A través de mi experiencia, he sentido esta necesidad muy a menudo y sólo recientemente he entrado en contacto con un grupo de responsables de centros de documentación de despachos en el ámbito de Madrid. Considero que las asociaciones profesionales, como SEDIC, podrían convertirse en un foro adecuado de unión de este tipo de colectivos.



· Blog de SEDIC


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Mi participación en el blog de SEDIC está siendo una experiencia muy gratificante y enriquecedora en todos los sentidos. No sólo me ha abierto un nuevo mundo hasta ahora desconocido para mí (el mundo de los blogs) sino que me ha ayudado a bucear en las nuevas experiencias participativas en la red, en el camino de la llamada Web 2.0. Hay que aprovechar estas oportunidades para empezar a dar los primeros pasos como bibliotecario 2.0!! (según las palabras de David Maniega en las VIII Jornadas de gestión de la información).





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