Entrevista
José Antonio
Cordón García
Director del
Master de Edición de la Universidad de Salamanca
y miembro de la plataforma e-book Universidad
|
|
|
Entrevista realizada por:
Carmen Morales Sanabria
Vocal de la Junta Directiva de SEDIC
José Antonio Cordón García
Miembro de e-book Universidad, profesor titular de
la Universidad de Salamanca, director del Master de
Edición de la mencionada Universidad y el Grupo Santillana,
así como del Master en Dirección Editorial de la Universidad
de Salamanca y la Universidad de Ciencias Aplicadas
de Lima. Miembro del Consejo ejecutivo del Instituto
de Historia del Libro y de la Lectura y director de
la revista Plegos de Yuste: revista de pensamiento y
cultura europeos.
 |
|
| ·
|
1.- ¿Por qué motivos nace eBook Universidad? ¿Por qué ahora? ¿Qué objetivos persigue?
|
|
|
|
 |
 |
 |
|
| >
|
Uno
de los motivos del nacimiento del proyecto
ebook universidad es el análisis de
los libros electrónicos desde la investigación
empírica, desde el estudio de campo, desde
la observación de los cambios que se están
produciendo entre los distintos eslabones
de la escena editorial y cultural, por una
parte, y en la sociedad en otra. Estos últimos
meses han sido pródigos en la publicación
de noticias y artículos de opinión sobre
la irrupción de los libros electrónicos
y los dispositivos de lectura en el mercado
editorial. La impresión que deja su lectura
es que la mayoría de sus autores hablan
de "oídas", que se sitúan en tópicos academicistas
fruto de la extrapolación de lugares comunes
consolidados tras de muchas reiteraciones.
Se habla de banalización de la cultura,
de aligeramiento del aparato conceptual,
de redimesionamiento sintáctico y morfológico
a raíz de la introducción de una lógica
menos inductiva, además de fragmentaria,
de pérdidas categoriales y jerárquicas.
Da la sensación de que la cultura del papel
estaba instalada en el canon y que los cientos
de miles de libros absolutamente prescindibles,
en primer lugar para aquellos que demonizan
la cultura electrónica, no hubieran existido
nunca, que los millones de ejemplares almacenados
en los centros logísticos de las distribuidoras
fueran tesoros enterrados a la espera de
un descubridor, y en definitiva que la calidad
dependiera del soporte y no del contenido.
El concepto de empobrecimiento lector que
se maneja en el desplazamiento tecnológico
parte de una dimensión cultista de la lectura
para la cual la única forma de esta es la
lectura de libros, sin tener en cuenta,
como demuestran las etnografías lectoras
que se desarrollan en muchos países, que
la versatilidad y variedad de la misma es
grande. Se aducen estadísticas centradas
en el mundo del libro, según las cuales
la mitad de la población no lee, sin tomar
en consideración soportes y medios diferentes
al mismo. Si cambiamos las variables los
datos son contundentes: la población no
lectora no sobrepasa el 10%. ¿Por qué razón
es mas formativa la lectura de un libro
que la de una revista, un blog o una página
web?. Y admitiendo esa premisa ¿es lo mismo
leer un libro de jardinería que a Faulkner?.
Lo importante no es lo que se lee, sino
cómo se lee, y esto es válido para el papel
y para el formato digital. Las jeremiadas
con respecto al mismo están fundamentadas
en prejuicios carentes de sustentación empírica.
La tecnofobia camuflada de argumento cultural ha demostrado históricamente su
corto recorrido, precisamente porque la
cultura se alimenta de la tradición, pero
también, y muy poderosamente, de la renovación.
La aparición de todo nuevo soporte de comunicación
ha representado siempre un redistribución
de roles con respecto a los preexistentes,
pero casi siempre desde la óptica de la
coexistencia y no de la exclusión. Y con
el libro electrónico, ocurrirá algo parecido.
Ahora estamos en la época de los incunables
digitales, desconocemos cual será la forma
definitiva que adoptaran los textos y cuales
serás los estándares de lectura que acabaran
imponiéndose. Por ello es importante su
estudio y observación en estos momentos.
Estudio que ha de acometerse desde un perspectiva
interdisciplinar, y este es el sentido que
tiene la constitución de este grupo de
trabajo Ebook Universidad, enmarcado
en el más amplio "Territorio Ebook"
que está desarrollando la Fundación Germán
Sánchez Ruipérez: la reunión de un grupo
de investigadores que desde la Documentación,
la Filología, la Educación, la Tecnología,
la Antropología o la Sociología, intentan
analizar, descubrir y establecer unas bases
suficientemente fiables para ensayar cálculos,
seguir unas evoluciones en términos de mercado
y de público y proponer unas interpretaciones
controlables del fenómeno que nos ocupa.
Se trata de encontrar unas líneas de fuerza,
de aprehender unos ritmos, de identificar
las tendencias que subyacen en la larga
duración, de apreciar las mutaciones coyunturales,
y de descubrir los efectos institucionales
de la inercia y los fenómenos de la moda.
|
|
|
|
 |
 |
 |
 |
|
| ·
|
2.-
Dentro de esta plataforma se encuentran
presente alguna editorial, ¿qué
papel tendrán dentro del proyecto?
¿Está previsto la incorporación
de otras editoriales?
|
|
|
|
 |
 |
 |
|
| >
|
Efectivamente, hay editoriales colaborando
en el desarrollo del proyecto, aunque de
una forma indirecta, pues su participación
consiste en la cesión de derechos
de los libros electrónicos con los
que se está trabajando para una de
las fases de las investigaciones. Pero indudablemente
la colaboración del mundo editorial
es fundamental en cualquier investigación
que se quiera llevar a efecto sobre el fenómeno
del libro electrónico, pues los editores
son una de los pilares de los que depende
que el fenómeno del libro electrónico
adquiera una dimensión u otra. Aunque
en un modelo de negocio digital el protagonismo
absoluto de que disfrutaban en el ámbito
analógico pueda quedar desplazado,
su concurso será siempre fundamental
para garantizar la calidad de los contenidos.
Precisamente fruto de esa colaboración
ha sido la reciente publicación de
la "Encuesta sobre el libro
digital" ( http://www.aea.es/publicaciones/85-federacion-de-gremios-de-editores.html) promovida por la
Federación de Gremios de Editores
y la mencionada Fundación
Germán Sánchez Ruipérez,
en la que se analizan las actitudes y tendencias
existentes en el sector editorial con respecto
a los libros electrónicos.
|
|
|
|
 |
 |
 |
 |
|
| ·
|
3.-
La introducción y la presencia paulatina
del formato electrónico denota nuevos
hábitos en los usuarios. ¿Cree
que podemos hablar de cambios significativos
en la manera de entender en la escuela el
libro y en la universidad?
|
|
|
|
 |
 |
 |
|
| >
|
Una
de las razones de la relativa naturalidad
con la que se están introduciendo
los libros electrónicos entre el
sector estudiantil es la familiaridad que
gran parte de éste tenía ya
con los contenidos electrónicos,
principalmente con las obras de referencia,
enciclopedias, diccionarios, bases de datos,
y revistas científicas. De tal manera
que en su práctica académica
estaba implícita la migración
entre soportes sin solución de continuidad.
Los libros electrónicos ya existían
desde hace años en las universidades
españolas. Lo que ocurre es que se
trata de colecciones suscritas para consulta
en pantalla de ordenador, con contenidos
escasamente actualizados y con restricciones
de uso considerables, lo que dificultaba
su acceso. El cambio que se produce ahora
es la posibilidad de descargar los contenidos
en dispositivos de lectura portátiles,
con unas prestaciones de ergonomía
y legibilidad muy superiores a las tradicionales
pantallas de ordenador. Aunque tímidamente,
ya son bastantes las bibliotecas universitarias
que han iniciado este camino. Evidentemente
esto resitúa no sólo el espacio
del libro sino todas las categorías
conceptuales asociadas al mismo. La pérdida
de la referencialidad y de los elementos
contextuales fruto de la estructura bibliográfica
tradicional, desde los paratextos, hasta
los índices y contenidos textuales
determinara un cambio de concepto, no sólo
entre los usuarios, sino también
entre los profesionales.
|
|
|
|
 |
 |
 |
 |
|
| ·
|
4.- ¿Considera que los dispositivos
electrónicos de lectura, así
como las aplicaciones de lectura existentes,
son lo suficientemente amigables como para
poder afianzarse entre los usuarios o aún
están más orientados a su
uso por parte de profesionales? ¿Cree
que su usabilidad contribuye de lleno a
la expansión de este mercado?
|
|
|
|
 |
 |
 |
|
| >
|
Como
decía anteriormente, aun estamos
en una fase de experimentación y
prueba en la que se multiplican los aparatos
y conviven formatos muy diferentes. Como
ha ocurrido con otros dispositivos, como
los móviles, los desarrollos tecnológicos
sufren una aceleración exponencial
que se traduce en una mejora permanente
del propio dispositivo y de las infraestructuras
y ecosistema informativo en que se inscriben.
Con los libros electrónicos ocurre
lo mismo. Desde los primeros prototipos
con pantallas retroiluminadas se ha pasado
a la tinta digital, con niveles de grises
que garantizan una elevada legibilidad y
una lectura cómoda y prolongada,
imitando perfectamente el efecto papel tradicional.
Recientemente han aparecido dispositivos
en color, como el Nook de Barnes and
Noble, o el Ipad de Aple, con conexiones
3G o Wifi que facilitan la descarga de contenidos.
Además muchos de estos lectores están
asociados a colecciones bibliográficas
de cientos de miles de títulos, como
los arriba mencionados vinculados respectivamente
a Barnes And Noble y a Ibookstore,
o el Kindle a Amazon. El uso de los
mismos no requiere de competencias informáticas
especiales, ni de habilidades complejas,
al menos no más que cualquier móvil,
por lo que no están diseñados
para un empleo de carácter especializado.
Eso no quiere decir que aun hayan de mejorar
considerablemente, adaptándose a
los requerimientos de un mercado habituado
a aparatos cada vez más amigables.
El problema de los dispositivos de lectura
no está en su manejo, fácil
incluso para un niño, sino en sus
precios y en la oferta de contenidos existentes
y precios de los mismos.
Los precios de los dispositivos siguen siendo
elevados, y la oferta editorial relativamente
pobre, sobre todo en España, donde
los editores aun no han desplegado todo
su arsenal logístico para la producción
y distribución de estos libros. El
problema de los precios se resolverá
con el tiempo, pues la tendencia será
necesariamente a la baja, el problema de
los contenidos dependerá de cómo
se resuelva la cuestión de los derechos
y de los formatos, algunos de ellos de carácter
propietario e incompatible con determinados
dispositivos. Otra cuestión es la
del precio de los libros electrónicos
que aparentemente deberán de ser
más bajos que los de papel por cuanto
se prescinde de las intermediaciones de
distribución propias de este, lo
que permitiría abaratar sus costes
hasta en un 50%.
La estrategia seguida hasta ahora es muy
variada, desde la de Amazon, con
precios limitados a unos máximos
de 9,99 dólares a la de Apple
donde los editores gozarán de libertad
para fijar los precios. De cualquier modo
el modelo de Amazon se ha caído
por la oposición de MacMillan
y otros importantes editores americanos
a proseguir con una política que
entendían perjudicial para ellos.
Ante la amenaza de retirar sus contenidos
Amazon ha tenido que ceder. Harper
Collins de Rupert Murdoch, o Hachette seguirán
el mismo modelo que MacMillan. La
cuestión es que si los editores pretenden
fijar precios al mismo nivel que los de
los libros en papel, cometerán el
mismo error que ocurrió en la industria
discográfica, promoviendo circuitos
paralelos de distribución e intercambios
de contenidos.
|
|
|
|
 |
 |
 |
 |
|
| ·
|
5.- ¿La popularización del
libro digital pasa por el inevitable desarrollo
de programas de lectura que puedan utilizarse
en dispositivos electrónicos ya consolidados
entre los usuarios, como iphone, teléfonos
móviles, blackberrys, etcétera?
|
|
|
|
 |
 |
 |
|
| >
|
Sin
ninguna duda. La edición multiplataforma
es una de las exigencias del mercado del
libro digital. Existen experiencias de cierta
relevancia. Random House compró
la empresa Vocel, que ofrece tests de preparación
para el examen SAT
(requerido en USA
para ingresar a la universidad), clases
de idiomas y juegos de estrategia, todo
a través del móvil. La
Enciclopedia Británica ofrece
un servicio de consulta a sus obras, tanto
la enciclopedia como diccionarios Webster,
a través del móvil en un joint
venture con la empresa SkyZone Entertainment.
Se han efectuado más de 8 millones
de descargas de e-book para iPhone e
iPod Touch. Los libros de Amazom se
pueden descargar a la BlakBerry gracias
a la aplicación Kindlebb,
y en la actualidad hay una oferta de más
de 40.000 títulos, que serán
comercializados igualmente para el Iphone.
Harlequin, Feedbooks, Project Gutenberg,
Munseys, BookGlutton, Random House, MacMillan,
etc., proveen contendidos para descargas
directas en móvil. Japón,
donde 2 de cada 3 habitantes posee un móvil,
lidera el mercado de novelas en teléfonos.
Los grandes editores japoneses como Shinchosha
Co.'s, Shincho Keitai Bunko ("Shincho
Mobile-Phone Collection"), han
comenzado a crear websites de contenido
para aprovechar el potencial de las descargas
de "novelas móviles". El
sitio Japonés Bunko Yomihodai,
lanzado en 2003, ofrece gran cantidad de
títulos y tiene decenas de miles
de abonados a su servicio. Ofrecen servicios
de suscripción con uso ilimitado
con precios entre $0.91 y $2.73 o $3.64
por libro a los operadores móviles.
El hito editorial para móviles fue
una serie llamada "Deep Love".
La novela fue un éxito, con más
de 20 millones de descargas. Posteriormente
fue publicada en papel y generó una
serie de manga y una película.
En España Telefónica y
Vodafone han llegado a acuerdos con
Publidisa, la Biblioteca Nacional
y TodoEbook para la distribución
de contenidos digitales a través
de móviles. La evolución de
los terminales con pantallas cada vez más
grandes y una mejor resolución facilitará
esta nueva forma de distribución.
La importancia que pueden cobrar estos dispositivos,
más versátiles en prestaciones
y ubicuidad que los lectores electrónicos
convencionales plantea la duda de cuál
será el prototipo que se imponga
en la distribución de contenidos
digitales.
|
|
|
|
 |
 |
|